El brasileño de 30 años nacido en Belo Horizonte llegó a Italia en el 2011 y empezó a trabajar como repartidor de electrodomésticas para ganarse la vida. Recién en el 2015 se tomó el fútbol de forma seria y asía arrancó su camino profesional.

Junior Messias celebrando el gol contra el Atlético de Madrid.
Junior Messias celebrando el gol contra el Atlético de Madrid.

Para Junior Walter Messias, la expresión «más vale tarde que nunca» le cae como anillo al dedo. Desconocido para muchos, ayer se colocó en el radar de más de una persona. Entró al minuto 65 del partido entre el Atlético de Madrid y el Milan por Champions League. Cuando parecía que sería otro partido para él, llegó su gol al 87 que valió un mundo para el equipo italiano.

El viaje de Junior Messias

Messias llegó en el 2011 a Turín, Italia, para vivir con su hermano. Él jugaba fútbol en Brasil cuando era pequeño y, pese a que soñaba con ser profesional, entendía que su futuro pasaba por otro lado. Para poder costearse la vida en el continente europeo, trabajaba como repartidor de electrodomésticos. Así ayudaba a su hermano y a su papá a sobrevivir.

Aunque trabajaba fuertemente, no dejaba su pasión a un lado. En el 2015 empezó a jugar de forma amateur con el Sport Warique, un equipo de la liga de aficionados de Turín. Ahí mostraba sus cualidades como delantero. Pronto recibiría una oferta que podía cambiar su vida.

Ezio Rossi, exjugador del Torino en la década de los ochenta, enfrentó al brasileño y se maravilló con su talento. Por eso lo recomendó al Fossino. Además de buen jugador, Rossi notó la humildad de Junior Messias, cualidad que consideraba clave dentro de su estilo de vida. Pero para mala fortuna del sudamericano, el sueldo que le ofrecían no era suficiente para mantener a su familia y decidió seguir como repartidor.

«A veces hay jugadores que son buenos, pero cuando juegan y sienten que son un poquito mejores que los demás, pierden la humildad, pero él no»

Ezio Rossi

Oportunidad de oro

Junior Messias jugando con el Gozzano.
Junior Messias jugando con el Gozzano.

Por suerte Rossi no se olvidó de Junior Messias y un año después lo volvió a contactar. Esa vez con una mejor oferta. Fue nombrado técnico del Casale, que militaba en ese entonces en la Eccellenza, la quinta división de Italia. La oferta era de 1.200 euros mensuales, suficiente para que el brasileño se dedicara exclusivamente al fútbol. Con el Casale anotó 21 goles y logró el ascenso a la Serie D.

Pero en Italia esta categoría todavía es considera como amateur. Para convertirse en profesional debe alcanzar, mínimo, la Serie C. Entonces Junior Messias se puso la meta de alcanzar su mayor sueño y de trasladar el jogo bonito al Calcio. Llegó al Gozzano y con 27 años, cumplió la meta de convertirse futbolista profesional, al alcanzar la Serie C. Ya no tenía que preocuparse por el tema económico.

Pero como una persona ambiciosa, Junior Messias iba por más. En el 2019 seguiría escalando de categoría. El Crotone se hizo de sus servicios y lo llevó hasta la Serie B. En esa etapa marcó 6 goles. Más allá de su producción en la cancha, su mayor premio fue lograr el ascenso a la Serie A. El camino estaba completo, inició desde lo más abajo y terminó en el «olimpo» del fútbol italiano.

Llegada al Milan

Si algo le faltaba a la historia de Junior Messias era llegar a uno de los clubes más importantes de la historia. Y así fue. El Milan se interesó por él y cuando antes jugaba en el fútbol amateur, ahora compartía vestuario con Zlatan Ibrahimovic y compañía. Aunque soñada, no era una situación fácil. Tenía como competencia al sueco y al francés Giroud, dos jugadores más que establecidos a nivel mundial.

Su inicio no fue el esperado. En 14 fechas que lleva el Milan en Serie A, Junior Messias solo tiene 17 minutos en cancha. Tuvo lesiones que lo apartaron del equipo por varias semanas. Debutó contra el Atalanta y luego volvió a ver minutos contra la Fiorentina.

Aunque lleva seis años en Europa, esta semana se dio algo especial para él. Salir por primera vez de Italia para disputar un partido. El técnico del Milan, Stefano Pioli, lo convocó para el encuentro contra el Atlético de Madrid en territorio español. Con Giroud y Zlatan era complicado pensar que el brasileño viera minutos, sobre todo cuando los rossoneri se jugaban la vida.

Llegó el minuto 66 del partido y también el momento más importante de su carrera, debutar en la Champions League. Y como ha sido su carrera, Junior Messias no se conforma con nada. Al minuto 87 un centro de Kessie encontró al brasileño, que con un frentazo certero, anotó el gol del triunfo para el Milan.

Es el ejemplo perfecto de que en el fútbol y en la vida nunca hay que rendirse para conseguir tus sueños.


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Juan Sarcos

Colaborador en Hispanic Sports Media. @juansarcos_1996 en Instagram.

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