Acuña ha hecho que cualquier límite en sus proyecciones sea una pérdida de tiempo. En el 2017, el prospecto jugó en tres niveles de liga menor, terminando con más de 20 jonrones y 40 bases robadas y un promedio de .325. También arrasó en la Liga Otoñal de Arizona, siendo el Jugador Más Valioso del circuito con OPS de 1.053 y encabezando la liga en cuadrangulares. Y en la Liga de la Toronja este año, Acuña bateó .432 con slugging de .727.

No hay dudas de que el toletero está listo para exhibir todas sus herramientas al nivel más alto del béisbol. Acuña es uno de apenas tres jugadores con calificación general de 70 o más (en la escala de 20-80 de los scouts) en los Mejores 100 Prospectos de MLB Pipeline. Y es el único bateador con 60 o más en las herramientas de poder, velocidad al correr, brazo y guante. Sus manos son tan rápidas como las del mejor bateador, con una velocidad en el bate por encima del promedio. Eso le permite hacer contacto fuerte hacia todas las bandas de una manera extremadamente consistente.

El poder que exhibió Acuña el año pasado es auténtico. Muchos creen que el joven apenas empieza a explotar esa habilidad con los 21 vuelacercas que dio en el 2017 (si agregas los siete que disparó en Arizona, fueron 28 en 640 turnos-a los 19 años). Ese poder debe de salir al frente mientras Acuña refine su estilo al bate.

Corriendo, Acuña tiene una velocidad cerca del tope de la escala. Las 44 bases robadas en el 2017 indican eso mismo, además de su habilidad de cubrir terreno a la defensa en los jardines. Con Acuña en el jardín izquierdo, los Bravos contarán con dos guardabosques defensivos por encima del promedio, junto al también venezolano Ender Inciarte. Eso hará feliz al cuerpo monticular de los Bravos también.

El otro lado de la moneda es que, en algunos momentos, Acuña ha tenido problemas, muchas veces iniciando en un nivel nuevo. En el 2017, bateó apenas .231 en sus primeros 15 juegos en la Liga Estatal de la Florida. Bateó mucho en Doble-A, pero en sus primeros 11 encuentros en Triple-A, tuvo promedio de .225.

Se ha hablado mucho del lento comienzo de Acuña en el 2018. Estuvo de 11-0 en sus primeros tres partidos y bateó apenas .139 en sus primeros nueve. Pero conectó de hit en ocho de sus nueve choques siguientes para subir por casi 100 puntos su promedio. Eso le dio a Atlanta la confianza de que el joven estaba listo para ser subido.

Lo único otro que es remotamente negativo con Acuña es su proporción de ponches, incluyendo la tasa de 27.4% en Triple-A este año. El joven se ha ponchado el 21.3% del tiempo en su carrera profesional. Redujo ese número cada vez que subió de nivel y ha demostrado una disposición de negociar más bases por bolas. Se mencionan esas «debilidades» para poner en perspectiva las grandes expectativas. Esa proporción de ponches no ha evitado que Acuña haya bateado y haya producido. Y hay motivo para pensar que cualquier cosa negativa mejorará con la madurez. Ha superado muchos comienzos lentos, así que si no arrasa desde el principio-y podría hacerlo-sabrá reponerse más temprano que tarde.

La única vez que los Bravos estaban tan emocionados con un jardinero prospecto era 1996, cuando el curazoleño Andruw Jones subió como adolescente y fue parte de un equipo de Atlanta que jugó en la Serie Mundial. Debe notarse que del 96 al 97, Jones bateó apenas .228 en 505 turnos, pero sí con 23 jonrones y 23 bases robadas. Ver a Acuña superar eso no parece fuera de lugar.

Pero veamos un poco sobre su vida y como fue mejorando año a año:

 

Los lazos familiares

Acuña

El béisbol es profundo en la familia Acuña. Su abuelo, Romualdo Blanco, jugó en los Menores, y su padre, Ronald Acuña Sr., era un prospecto de los Mets que se robó más de 30 bases en tres temporadas. Blanco, un lanzador diestro, registró una efectividad de 4.58 en seis temporadas de ligas menores, mientras que Acuna Sr. bateó .282 en ocho años. Acuña es el sobrino de José Escobar, quien llegó a las Grandes Ligas con los Indios en 1991, y sus primos incluyen el campocorto de los Reales Alcides Escobar, el ex lanzador de los Azulejos y los Azulejos Kelvim Escobar, el ex abridor-relevista de Grandes Ligas Edwin Escobar y Vicente Campos, quienes llegaron al Majors en 2016 y se encuentra actualmente en el sistema de granja Angels. Y su hermano menor, Luisangel Acuña, quien se perdió la lista de los Mejores 30 prospectos internacionales de MLB Pipeline, será elegible para firmar con un club de las Grandes Ligas cuando el período internacional de firmas comience el 2 de julio.

Bono modesto

AcuñaAcuña ha recorrido un largo camino desde que fue un prospecto venezolano poco conocido firmando con los Bravos a los 16 años en 2014. Firmó por solo $ 100,000, bajo para los estándares actuales, pero disfrutó de un rápido ascenso a la fama. En comparación, se espera que su hermano obtenga una bonificación en el rango de $ 350,000 a $ 500,000.

Rápido ascenso

AcuñaAcuña no estuvo marcado tan recientemente como en la lista de los 100 mejores prospectos de la pretemporada de 2017, pero debutó en el puesto número 8 en la segunda división de la temporada, ya que disfrutó de un rápido ascenso en el sistema de la granja de los Bravos. Comenzó la temporada ’17 con Clase A Advanced Florida, obtuvo un ascenso a Double-A Mississippi después de 28 juegos y luego terminó el año con Triple-A Gwinnett. Acuña fue nombrado Pipeline Hitter of the Year – bateo .325 / .374 / .522 con 21 jonrones, 82 carreras impulsadas y 44 bases robadas en 139 juegos en los tres niveles – en ’17, y comenzó la temporada ’18 como el prospecto No. 2 del béisbol detrás de Ohtani.

Cinco Herramientas

AcuñaAcuña es el único prospecto en el béisbol con calificaciones de 60 o más en las cinco herramientas: golpear (60), potencia (65), correr (70), armar (60), alinear (60) y uno de solo dos bateadores con una calificación general de 70 junto con Vladimir Guerrero Jr. de los Azulejos. También tuvo la pelota más dura y los tres tiros más difíciles en el Futures Game del año pasado, y su base de 115,1 en el Braves vs. Braves el mes pasado La exhibición de Future Stars fue más dura que cualquier pelota bateada por un jugador de los Bravos en 2017.

 

Baby Braves

AcuñaCon 20 años y 128 días de edad, Acuña esel jugador más joven en aparecer en un juego de Grandes Ligas esta temporada, superando a su compañero de equipo Ozzie Albies, quien es actualmente el único otro jugador nacido en 1997 (7 de enero). Después del dúo joven de los Bravos están los Yankees Gleyber Torres (13 de diciembre, ’96), los Medias Rojas Rafael Devers (24 de octubre, ’96) y los Cardenales ‘Jordan Hicks (6 de septiembre ’96).


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Sebastián Villalobos
Redactor de NBA y MLB en Hispanic Sports Media - @sebastian0209 en Twitter y en Instagram @sebastianvu02

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