Nadie daba un duro por Utah en verano cuando, tras perder a su estrella Gordon Hayward, decidieron reconstruir sobre Gobert, un rubio recién llegado de Minnesota y un rookie que más allá de saltar mucho y dar espectáculos, no venía pensando liderar un proyecto desde tan pronto. Ese rookie, Donovan Mitchell, ya se ha consagrado como una de las sensaciones de la temporada en la liga. No ganará el Rookie of the Year, pero su futuro es brillante. Ahora Utah, bajo la máxima de que el equipo siempre es mejor que el individuo, se ha plantado en segunda ronda de unos de los Playoffs más complicada de los últimos años.

Joe Ingles puede terminar siendo un factor clave en esta eliminatoria. Su liderazgo y veteranía en este equipo plagado de jóvenes y con la ausencia de Ricky se antoja esencial. Más allá del factor psicológico, Ingles ha demostrado que también puede tener un enorme impacto en la cancha y aportar en los momentos en que su equipo lo necesite. Sin duda será un jugador a seguir de cerca en la eliminatoria.

Houston viene con la calma del trabajo bien hecho en primera ronda. Pudieron batir a Minnesota con cierta facilidad (4-1) y la sensación es que la verdadera final por el título se disputará en la siguiente ronda, casi seguro contra Golden State. Pese a esto, los Jazz no les pondrán las cosas fáciles a los de D’Antoni y buscarán dar la campanada en la siempre dura Conferencia Oeste.

Harden, CP3 o Capela por un lado, Mitchell, Ingles y Gobert por el otro, lo que está claro es que ambos equipos ofrecerán un gran espectáculo bajo la batuta de dos de los candidatos a entrenador del año. Quinn Snyder y Mike D’Antoni aspiran a hacerse con el galardón tras cuajar dos meritorias temporadas regulares al frente de las dos franquicias.

La ausencia de Ricky Rubio obligará a Mitchell a tomar más responsabilidades aún. En frente tendrá a Chris Paul, uno de los mayores culpables de que Donovan esté en la NBA actualmente (se conocieron en un campus de verano y Paul le animó a presentarse al Draft) por lo que la motivación será extra. La defensa de CP3 sobre el rookie será vital para que los Rockets puedan avanzar de ronda sin sorpresas.

El enfrentamiento entre ambos equipos durante la temporada regular tampoco favorece precisamente a Utah, que este año ha perdido en las cuatro ocasiones en las que Rockets y Jazz se han enfrentado. Todas estas derrotas, varias bastante abultadas, no hacen más que confirmar la clara diferencia entre un equipo y otro pero en Playoffs todo puede pasar.

Pese a la motivación de unos Jazz para los cuales esta post-temporada está suponiendo una recompensa a su gran año, la machada de eliminar a Houston se antoja muy complicada. Será muy difícil que Utah pueda sacar una sola victoria del Toyota Center y tendrá que luchar duro para evitar que los Rockets puedan cerrar la serie en el 4º partido en Salt Lake City. Pese a esto y confiando en que Ricky pueda volver cuando la serie viaje de vuelta a Utah, los Jazz son un equipo correoso capaces de dar más de una sorpresa al equipo de D’Antoni. ROCKETS 4-2 JAZZ


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Sebastián Villalobos
Redactor de NBA y MLB en Hispanic Sports Media - @sebastian0209 en Twitter y en Instagram @sebastianvu02

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