La serie atractiva de las Finales de la Conferencia Oeste de 2018 empezarán con un cierto tono de melancolía. Ni estará Stephen Curry ni parece que tampoco estará Kawhi Leonard. Warriors contra Spurs, la rivalidad que no está llegando a serlo por diversos factores. Así las cosas, el gran favorito sigue siendo Golden State, pero la mencionada ausencia de Curry y sus más que cuestionables resultados en la fase final del curso (7-10) deja abierta una rendija para los Spurs.

El pasado año la lesión de Leonard implicó el desplome de los Spurs, pero este año los Warriors no son los mismos. Aún así cuesta apostar por los tejanos habida cuenta de su incapacidad fuera de casa, situación en la que han terminado con la peor marca de los 11 primeros clasificados de la Conferencia Oeste, Lakers incluidos.

En una temporada normal o ideada en la cabeza de alguien que no haya seguido demasiado este curso, la eliminatoria entre californianos y texanos podría ser perfectamente la Final de Conferencia tal como lo fue el año pasado, pero el destino (y otros factores) han hecho que la veamos mucho antes; en la primera ronda de la serie de Playoffs, algo atractiva. Ninguno de los dos equipos llega en su mejor momento y es probable que no veamos a sus principales estrellas en este duelo, al menos a Kawhi Leonard, que solo ha podido disputar 9 partidos y finalmente no volvió para los partidos finales como se suponía que podía hacer. La incertidumbre con su lesión es un tema preocupante en el seno de San Antonio, una franquicia que no está acostumbrada a sufrir tanto ruido mediático por temas de este estilo. Por los Warriors, la gran duda es Stephen Curry, que sufrió una lesión de tobillo hace algunas semanas y en principio se perderá esta 1ª ronda de la serie que será muy atractiva. Si nos guiamos por las palabras del propio Curry, a fin de cuentas el que mejor conoce su cuerpo, sí podríamos verle en algún encuentro de dicha serie y eso sería un factor totalmente desequilibrante para la serie.

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Los Spurs no alcanzaron las 50 victorias por primera vez desde 1999 (se quedaron en 47) e incluso vieron en diversos momentos amenazada su plaza en estos playoffs. En el tramo final lograron decisivas victorias ante rivales directos que les devolvieron donde en realidad siempre han estado, en una lucha por el título que ahora está más lejos que en los últimos años, pero donde todavía está Popovich comandando una nave que no quiere oxidarse aún. Aldridge, con la baja de Kawhi, ha asumido los galones y se ha puesto el equipo a la espalda, con Pau Gasol complementándole en la zona a un nivel decente. La columna vertebral de los últimos años sigue rindiendo con Ginóbili, Parker, Mills o Green y se le ha añadido a Rudy Gay para ser un arma diferencial desde el banquillo.

Halftime: Spurs 41, Warriors 57

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Golden State tampoco está para tirar cohetes. Han acabado la temporada con 6 derrotas en los últimos 10 encuentros y muchas dudas en su juego, pero seguramente sea una tapadera para empezar a despertar a partir de ahora. Con los problemas de Curry al margen, Durant, Thompson y Green también han sufrido problemas físicos en las últimas semanas que les han hecho llegar a este punto del año en un punto bajo de rendimiento. Los Livingston, Iguodala o Pachulia seguirán siendo importantes en un rol muy específico, pero además, esta temporada hay que añadir tres elementos: Nick Young como agitador de la 2ª unidad, la potencia y físico de Jordan Bell y Quinn Cook, que ha firmado recientemente un contrato de dos temporadas con los Warriors y ha sustituido con buena nota a Curry en el quinteto.

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Manu Ginóbili y Nick Young: dos jugadores que compartirán puesto desde la segunda unidad y probablemente tengan la responsabilidad de desatascar en muchas ocasiones el juego trabado que puedan plantear dos equipos brillantes en defensa y táctica. El argentino ha rendido a gran nivel en varias fases de la temporada y todavía es un elemento diferencial sobre todo en la química y en la magia que genera; en playoffs siempre eleva sus prestaciones y se crece y esta temporada parece haber acabado a un nivel óptimo físicamente para dar otro último baile. Hasta que las piernas aguanten. A Young le van este tipo de partidos, su estilo alocado y desinhibido pueden venir bien ante equipos tan ordenados y serios como los Spurs. En 17 minutos por noche ha alcanzado los 7,3 puntos y si los problemas físicos aparecen de nuevo en los Warriors, su papel podría verse proporcionalmente agrandado.

Sin embargo se cree que los Warriors dominen la serie, así sea de 4-1, 4-2 o 4-3 sobre los Spurs. Lo que hace que la serie sea atractiva, interesante y pareja.


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Sebastián Villalobos
Redactor de NBA y MLB en Hispanic Sports Media - @sebastian0209 en Twitter y en Instagram @sebastianvu02

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