La NBA está bien poblada de estrellas. Cada franquicia tiene la suya, sin embargo los meses de competición se encargan de demostrar que más allá de esos focos y nombres principales, de aquellos tipos que absorben el liderazgo, hay muchos otros jugadores que brillaron sin llamar la atención.

De esa lista de hombres, a menudo bajo el radar, pueden señalarse muchos casos de labores sensacionales, noche tras noche, que no obtienen tanto reconocimiento. Que a menudo obtienen muy poco.

Fred VanVleet (Toronto Raptors)

brillaron

Los Raptors son una de las grandes historias de esta temporada. Tienen su ataque en el Top-3, sólo tras dos monstruos de calibre histórico como Rockets y Warriors, su defensa en el Top-6 y su banquillo está siendo el quinteto más dominante del curso (20,2 puntos le sacan a sus rivales por 100 posesiones). Uno de los componentes de ese banquillo está rindiendo de forma especialmente brillante.

Porque los datos de Toronto con Fred VanVleet en cancha son incluso mejores. Con él sobre el rectángulo, el conjunto de Casey está atacando al nivel de los Rockets y defendiendo mejor que los Celtics. Con VanVleet en pista, los Raptors brillaron y están siendo una máquina de jugar.

 

Terry Rozier (Boston Celtics)

brillaron              El pasado mes de marzo Kyrie Irving se perdió diez partidos con los Celtics. A su baja habría que sumar la de Gordon Hayward, que si bien es conocida no deja por ello de notarse. De esos diez encuentros Boston venció ocho, incluyendo triunfos ante Oklahoma, en Portland, en Utah o ante Toronto, brillaron totalmente. Además de reivindicar (de nuevo) la gestión de Brad Stevens, arquitecto de la supervivencia y el éxito, en esta ocasión conviene detenerse en algo más.

Conviene porque Terry Rozier ha estado brillando con roles secundarios, vinculados a la segunda unidad y al incremento de energía y alerta defensiva. Y a desempeñarlos bien. Pero con la ausencia de Irving, su rol ha pasado a ser bien distinto y en tramos de tiempo bastante mayores. Uno de los escenarios más difíciles en el baloncesto reside en ser capaz de producir mucho en muy poco tiempo.

 

Joe Ingles (Utah Jazz)

brillaron Comparte equipo con el quizás el gran favorito a Defensor del Año y, además, con uno de los grandes candidatos a Novato del Año que brillaron. Hay por tanto pocos focos para él, no diferencial atrás, donde domina Rudy Gobert, ni especialmente visual en ataque, donde Donovan Mitchell causa sensación. Sin embargo difícilmente podría entenderse a estos Jazz sin la figura de Joe Ingles.

Defensivamente es su inteligencia y versatilidad (capaz de afrontar muchas marcas diferentes y cambiar de asignaciones tras bloqueos) lo relevante, ayudando a contribuir a la telaraña del sistema de Snyder, pero es en el otro costado donde su peso se incrementa de verdad.

 

Dario Saric (Philadelphia 76ers)

brillaron            El resurgir de Philadelphia lo forman Joel Embiid y Ben Simmons, dos muestras de vanguardia que lanzan a los Sixers al éxito de forma casi inevitable. Pero no están solos. Y de hecho la progresión de Dario Saric está siendo muy importante para fortalecer al colectivo y, de paso, construir victorias.

La salud de Embiid y la aparición de Simmons cambiaban por completo lo vivido el pasado año, donde el croata tuvo mando real en el ataque, incluso a la hora de generar. Pero durante el actual se enfrentaba a un escenario más complejo, con un dilema posicional de fondo que le obligaba a un salto cualitativo en dos áreas clave: el tiro exterior y la defensa. Un reto a decir verdad esencial para descifrar su papel real en el proyecto, a la sombra de los dos prodigios.

 

 


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Sebastián Villalobos
Redactor de NBA y MLB en Hispanic Sports Media - @sebastian0209 en Twitter y en Instagram @sebastianvu02

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