Vizquel, ha figurado en 53 por ciento de los papeles, lo que lo lleva a quedar cerca del mínimo que necesita para asegurar su nombre en el proceso del siguiente año.

Hay jugadores los cuales no hay necesitad de ver sus estadísticas para saber su valor, Omar Vizquel es uno de ellos. Fue el 3 de abril de 1989, cuando Vizquel debutó en las Grandes Ligas con los Marineros de Seattle, día en el que empezó a mostrarle al mundo la calidad que traía consigo, desde ese entonces, el pelotero siguió trabajando día día exponiendo su grandeza en el terreno de juego, para hoy, tener credenciales para entrar al salón de la fama de Cooperstown.

El ex pelotero, fue mencionado por los primeros siete miembros de la Asociación de Cronistas de Beisbol que hicieron públicas sus boletas. El proceso, se extenderá por todo diciembre y el 24 de enero se anunciarán los resultados oficiales. Ingresarán al Salón de la Fama quienes reúnan al menos 75 por ciento de los votos.

El venezolano, tiene legitimas razones para optar por su placa en Cooperstown; y así lo sabe la mayoría de los que disfrutaron sus jugadas a lo largo de su carrera, pero, sobre todo, lo confirman sus compañeros de equipo, los que hicieron doble plays con él, fueron sus manager, e incluso, quienes lo enfrentaron en el terreno de juego.

Aún no conozco alguna opinión en contra del venezolano por parte de quien haya compartido terreno con él. Si bien, para muchos de los que saben de béisbol, resulta difícil no escuchar otra postura que no sea que Omar Vizquel fue uno de los más grandes campocorto en la historia de las Grandes Ligas.

A lo largo de su carrera, Vizquel jugó con los Marineros, Indios, Gigantes, Rangers, White Sox y Azulejos. El ex campocorto, posee un registro de 24 temporadas en las grandes ligas, 2609 juegos como SS, 11 guantes de oro, anotó 1445 carreras, 404 bases robadas, .272 average, .336 de OBP y .352 de slugging.

Un dato importante, es que sus estadísticas superan en casi todos los aspectos, a las de Luis Aparicio, hasta ahora, el único venezolano miembro del Salón de la Fama.

Para nadie es un secreto, que muchos prefieren basarse en los números ofensivos de un pelotero. Pero de lo que estoy segura, es que la defensiva del caraqueño fue del tamaño de la ofensiva de muchos de los que han llegado al salón de la fama por su bate.

Sin embargo, si lo vemos desde esa perspectiva, el venezolano acompaña su grandiosa solidez defensiva con atributos en la ofensiva. Y es que Vizquel, terminó su carrera con 2.877 imparables, la cuarta mayor cantidad para un bateador ambidiestro en la historia de las Grandes Ligas.

Las líneas de cualquier párrafo, solo son un abreboca de lo que representa Omar en el mundo del beisbol, para confírmalo y sobre todo admirarlo, hace falta ver sus jugadas. Lo que llevaría a cualquiera a decir que su talento y su estilo, lo hacen merecedor de hacerse inmortal.

Omar Enrique Vizquel González es extraordinario, fue notable su disciplina a lo largo de su carrera, y está en el camino correcto hacia Cooperstown. Si, considero que entrará ya sea en este su primer año, o más adelante. Indudablemente sus 11 guantes de oro, lo colocan en la lista de uno de los mejores campocortos de la historia de las Grandes Ligas.

 

 


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HSM Staff