Si llegas a los Playoffs como el campeón defensor, lo mínimo que esperan de ti es repetir las finales de Conferencia. Si caes en primera ronda con la condición de monarca como Los Ángeles Lakers, la decepción es absoluta. Y si añades el hecho de que fue la primera eliminación en primera ronda de LeBron James en toda su carrera, el fracaso es rotundo.

La noche de este jueves 3 de junio, Phoenix Suns derrotó en el Juego 6 113-100 a los púrpura y dorados, dos días después poner la serie 3-2 tras el contundente 115-85, la peor actuación que se recuerde de los Lakers en postemporada en los últimos tiempos.

Los Suns fueron claramente superiores, con el planteamiento ofensivo del coach Monty Williams, el juego del base Chris Paul y la explosión ofensiva de Devin Booker (29.7 puntos por juego en la serie). Pero hay cinco puntos que analizar sobre el fracaso de Los Ángeles, un año después de coronarse en la burbuja de Disney.

Lakers

Lakers sufrió los problemas físicos de LeBron y AD

LeBron James promedió 37.3 minutos por juego en la primera ronda ante Phoenix, pero desde que regresó de las lesión que sufrió en marzo contra Atlanta Hawks, el rendimiento del Rey no fue el que lo posicionó como un candidato al premio Jugador Más Valioso.

La agresividad que ha caracterizado al de Akron en la pintura no se vio contra Suns y tiró más desde el exterior que nunca en la postemporada, con ocho intentos de triples por juego y tres convertidos por partido. Él mismo dijo tras el esguince que jamás volvería al 100% de sus capacidades. Sonaba exagerado, pero en la llave de primera ronda quedó en evidencia en buenas partes de los encuentros.

Sin un James aceitado, los Lakers podían depender del juego interior de Anthony Davis, pero el interior estaba, incluso, peor físicamente que su compañero. AD, desde las pasadas Finales ha jugado tocado. Esta temporada no tuvo continuidad ni mostró su mejor versión. Ante Suns, a pesar de sus problemas en la pierna izquierda, dejó destellos de las diferencias que genera en ambos extremos de la cancha, pero solo pudo disputar 28.2 minutos por juego en los Playoffs.  

También tuvo problemas Kentavious Caldwell-Pope, quien se perdió un juego de la primera ronda. Este verano, el descanso adelantado por la eliminación le vendrá bien a Lakers.

El ineficiente juego exterior de Lakers

Algunos aclaman el juego exterior, otros extrañan el baloncesto de antes. Pero en la actualidad, las franquicias necesitan buenos tiradores desde la zona de tres puntos. Lo de Lakers con los triples no funciona.

Apenas registraron un 29.9% de acierto en tiros de tres puntos, con 32.8 intentos y 9.8 convertidos por juego. Comparándolo con Phoenix, los Suns lograron casi un 36% de acierto, con 11.7 triples y 32.5 intentos por choque.

Dennis Schroder no fue suficiente para un big three en Lakers

Había mucha expectativa con la llegada Schroder a Lakers tras el adiós de Danny Green y Rajon Rondo. Se pensaba que el piloto podría darle más pelotas a James y Davis y que podría ser el encargado de mover los hilos en un hipotético big three, pero la realidad es quedó a deber.

Dennis Schroder mostró un nivel interesante cuando LeBron estuvo ausente, pero ahora, en la hora de la chiquita como dice Álvaro Martín, sus números fueron insuficientes. Ppromedios de 14.3 puntos, 2.8 asistencias, 1.7 pérdidas y 30% en triples ante Phoenix.

Frank Vogel, sin respuestas

Green, Rondo, JaVale McGee, Dwight Howard. Cuántas opciones tuvo el coach Frank Vogel para el título de 2020 y qué reducido se vio el equipo esta temporada.

Llegaron Andre Drummond, Montrezl Harrell, Marc Gasol y otros, pero llenar el equipo de pívots no fue suficiente para la defensa del título. Ni Kyle Kuzma, ni Alex Caruso, ni el apaga fuegos Talen Horson-Tucker pudieron evitar el fracaso.

Rob Pelinka, Vogel y el resto de la dirigencia de Los Ángeles tienen trabajo en la offseason. Van a tener tiempo para descansar y meditar sobre lo que necesitan los Lakers.

Y por supuesto, los Phoenix Suns

Ya tocamos los puntos que sentenciaron a los Lakers, pero la realidad es que Suns fue superior en las facetas del juego necesarias para desnudar a un equipo con tantas falencias.

Phoenix formó este año un equipo para meterse en los Playoffs, pero nadie esperaba su récord de 51-21 en el Oeste, el segundo mejor de toda la NBA en la temporada regular. Un total de 104 puntos por juego, 41.8 rebotes y 7.2 robos por partido. Una amenaza colectiva tanto en ataque como en la retaguardia.

Devin Booker se llevó todos los focos al liderar en puntos a la franquicia de Arizona con 29.7 unidades por juego. No hay que menospreciar las 7.7 asistencias por duelo para Chris Paul, los más de 10 rebotes por partido del centro Deandre Ayton y el trabajo de Monty Williams desde la banca, haciendo rotaciones y cambios con tiradores como Cameron Payne, Mikal Bridges, entre otros.

Merecidamente, los Suns enfrentarán en las semifinales de la Conferencia Oeste a los Denver Nuggets. Los Lakers, con la cabeza abajo y a casa.

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Guy Acurero - @guy_acurero
Periodista venezolano. Redactor de #NFL, #NBA y fútbol en Hispanic Sports Media. Antes en Diario Panorama (2015-2019).

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