Para nadie es un secreto que el triple tomó protagonismo en la actual NBA, pero el mejor amigo del triple es el rebote. Con esta premisa podemos pensar que los pívots siguen vigentes en la liga, pero nada más alejado de la actual realidad. La posición todavía existe, claro está, pero la evolución de la misma se aleja totalmente de lo que era absolutamente necesario menos de una década atrás. El fin de la era de los pívots ha llegado.

Cada temporada que pasa son menos los pívots clásicos que vemos en la NBA, ahora la posición exige una cantidad de habilidades que antes solo se veían en Europa. La globalización del juego ya llegó a la NBA, no hay quien la detenga, y terminan los pívots pagando los platos rotos. La ley del más fuerte ya no se aplica en la pintura, la ley del más versátil parece reinar en el tabloncillo americano.

Los últimos de su especie

Rudy es el último de su especie

¿Quedan muchos pívots netamente defensivos? Si quedan, pero solo uno puede destacar en este renglón: Rudy Gobert. El francés es ese auto clásico que tanto cuidamos para que se mantenga vigente, es el único que sigue generando un fuerte impacto con su estilo clásico de juego. Los Andre Drummond (navegando en las aguas de lo incierto en su carrera), los Dwight Howard (cambiando de equipo cada temporada) ya se devaluaron y pasaron a un segundo plano. En ese mismo lote podemos agregar a DeAndre Jordan, quien abandonó todo protagonismo desde su llegada a Brooklyn.

LaMarcus es el último especialista en el poste bajo

Hablando de los especialistas en el poste bajo, LaMarcus Aldridge es el último representante de esa categoría. Poca trascendencia en los Spurs lo llevaron a salir del equipo y a terminar en los Nets de Brooklyn tomando un rol mucho menos protagónico. Lo más cercano a esto sería Nikola Jokic, que desde el juego de poste arma jugadas (pero mayor mente desde el poste alto). Con esto, toca hablar de la nueva camada de pívots.

La evolución de la posición

Es una NBA totalmente enfocada en el triple, los pívots tuvieron que adaptarse o morir. La llegada de jugadores como Karl Anthony-Towns, Joel Embiid y Nikola Jokic fue el punto de inflexión para el cambio de la posición. Ahora, “el puesto cinco” necesita poder poner el balón en el suelo, llevar el balón de ser necesario; necesitan agregar tiro exterior a su juego para abrir espacios en la cancha y dar opción a los jugadores que penetran.

Nikola y Joel son la versión actual del centro ideal

Esto no quiere decir que son totalmente distintos a lo que eran hace algunos años, todavía tienen la obligación de cuidar la pintura y recolectar la mayor cantidad de rebotes posibles; pero si solo se destaca en la defensa, difícilmente superaran el puesto de “jugador de rol”. Los centros que dominan con fuerza y atletismo pasaron a mejor vida (tomando en cuenta que Giannis no es el centro de los Bucks, es Brook López).

El fin de la era de los pívots

El juego fuerte en el poste desaparecerá poco a poco

Ya extrañamos a los Olajuwon, Ewing o Shaq, pero con Aldridge a sus 35 años y con Gobert como único referente, podríamos ver al último recuerdo de esa era retirarse. Drummond cobra salario mínimo en Lakers, Aldridge termina su contrato millonario este año; para la próxima temporada veremos como la valoración de este corte de jugadores se devalúa. Ha llegado el fin de la era de los pívots, ya no es necesario tener a centro defensivo o alguien que domine la pintura para ganar, pueden preguntarle a los Golden State Warriors sobre ese tema…


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José Roberto Cepeda
Periodista deportivo y locutor venezolano, redactor de #NBA en Hispanic Sports Media.

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