Tom Brady cumple 44 años el 3 de agosto y su contrato con los Buccaneers expira al final de la próxima temporada de la NFL. Si Tampa Bay quiere repetir la hazaña del Super Bowl, debe aprovechar el hipotético último año de ‘The Goat’ en la bahía, y para ello, debe rearmar un equipo competitivo.

Hipotético, porque se desconocen los planes de Brady en Tampa Bay, salvo que quiere jugar hasta, incluso, más allá de los 45 años. Pero haber iniciado su paso en su segundo equipo en la liga con un título en su primer año pinta muy bien, como para pensar que puede pasar más años con los Bucs.

Pero el triunfo de Tampa Bay sobre los Kansas City Chiefs de Patrick Mahomes en el Super Bowl LV no fue producto de una casualidad. La franquicia que dirige Bruce Arians se reforzó en la pasada agencia libre con grandes jugadores como el propio Brady y su compañero y amigo Rob Gronkowski. Pero muchas de esas firmas de jugadores libres de 2020 vencieron y ahora toca en Tampa Bay un replanteamiento, especialmente con el nuevo tope salarial de 180 millones de dólares anunciado por la NFL el pasado jueves.

Los Bucs tienen disponibles aproximadamente 30 millones, pero su prioridad en la offseason no es traer nuevas figuras a su vestuario. Refirmar a los suyos, los campeones defensores, es la misión de la gerencia, pero financieramente parece no ser posible traerlos a todos de vuelta.

Buccaneers

Fournette diría adiós a Buccaneers

Una de las grandes fortalezas de los Bucs, especialmente en los Playoffs, fue el ataque terrestre. Tras la lesión en un dedo de Ronald Jones, quien lideró al equipo con 192 acarreos, la figura por tierra fue Leonard Fournette.

El corredor es agente libre y ha dicho en numerosas ocasiones que jugar como suplente fue un gran desafío para él. Lideró a la NFL con 448 yardas de scrimmage y cuatro anotaciones en la postemporada. La única forma en que Fournette se quede es con un cambio en la jerarquía de corredores, algo que no parece probable por la proyección de Jones.

Gronkowski, en duda

Diferentes reportes aseguran que el ala cerrada Rob Gronkowski no volverá a jugar en 2021. Dejó el retiro para reencontrarse con Brady en Tampa Bay, y no solo terminó con otro anillo de campeón.

En Arians encontró un entrenador en jefe que le dio «días de descanso de veterano», le dio crédito por ayudarlo a mantenerse saludable y destacó que no se perdió un solo juego. En Tampa Bay está cerca de su madre y el dinero no es un impedimento para un tipo que se retiró con 54 millones y recibió 10 millones por su firma en 2020 con los Bucs.

El problema en el caso de Gronkowski son las finanzas de la franquicia. Ya ejercieron la opción de quinto año sobre O.J. Howard para 2021, y le deben a Cam Brate 6.5 millones este año, aunque ha acordado aceptar un recorte salarial antes. Con concesiones, ‘Gronk’ podría continuar, pero depende de las cuentas.

Otro caso es el del receptor abierto Antonio Brown, quien recibió una oportunidad de oro en Tampa Bay y terminó ganando el Super Bowl junto a Brady, a quien consideró un mentor. Ya ha dicho que volver en 2021 «significaría todo», pero en diciembre de este año tiene el juicio por su demanda civil por agresión sexual, lo que podría afectar su disponibilidad.

La última duda en los Buccaneers es si volverán a contar con el liniero defensivo Ndamukong Suh, con 11 años de experiencia. Sustituyó al lesionado Vita Vea, y de 2019 a 2020, aceptó recortes salariales. El historial de dolencias de Vea obligan a Bucs a pensar en recontratar a Suh, pero siempre y cuando sea a un precio adecuado para el jugador de 34 años.

Los que seguirán en los Buccaneers

De cualquier forma y tengan como tengan que hacerlo, Buccaneers le dará prioridad a las firmas de los apoyadores Lavonte Davis y Shaquil Barrett.

Davis es considerado «el corazón y el alma» del vestuario y Bruce Arians dijo que «no irá a ningún otro lado». Su compañero Devin White también declaró que no jugaría sin él en la NFL y juntos han formado la mejor mancuerna de apoyadores de la liga.

Barrett, por su parte, ha dicho que quiere seguir en Buccaneers, pero exigió un contrato a largo plazo «para asegurar el futuro de su familia». Los Bucs deberán ofrecerle al menos 18 millones de dólares en 2021.

Otro que está en la lista de la franquicia es el receptor Chris Godwin, de gran entendimiento en el emparrillado con Tom Brady. El WR de 24 años registró 840 yardas y siete touchdowns en 12 partidos

Es posible que Godwin obtenga la etiqueta de franquicia. El costo sería de unos 16.5 millones, acercándose a los 16.6 del también receptor Mike Evans.

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Guy Acurero

Periodista deportivo venezolano. Redactor de #NFL y #NBA en Hispanic Sports Media. Ex-reportero del Diario Panorama (2015-2019).

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