2020 fue un año que obligó a los futbolistas, basquetbolistas, beisbolistas y  boxeadores a concentrarse dentro de burbujas para seguir compitiendo profesionalmente. Aparte de ellos hay una gran cantidad de atletas que lucharon por su sueño, cerrar su ciclo de duros entrenamientos, de incontables sacrificios y de miles de noches de insomnio. Todos recordamos a las caras bonitas del deporte pero los representantes olímpicos se llevaron la peor parte de ello. Los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, fueron pospuestos para el próximo verano debido a la pandemia global. Esto implica más impuesto para los japoneses, renegociaciones con marcas comerciales, mantenimiento de la Villa Olímpica y por si fuera poco, Prometeo quiere traer de vuelta la antorcha a Olimpia. 

Tokio (Japón), 23/03/2020.

Pérdidas económicas

Esto costará alrededor de 5,700 millones de dólares para el pueblo nipón. Economistas especializados en el tema, comprueban la devaluación del producto interno bruto a un 1.4%.

Por si tenían la duda, aquellos patrocinadores que invirtieron en conjunto 3,300 millones de dólares para los Juegos Olímpicos (cifra récord), tendrán que esperar nuevo aviso del Comité Olímpico Internacional para el cambio de fechas. Tranquilos, no es como si estuviéramos en medio de una pandemia mundial ¿Verdad? Organizadores locales en mancuerna con el gobierno japonés, estimaron 7,300 millones de dólares en el 2013 cuando obtuvieron la sede. Luego los organizadores sacaron una cifra a mitades del año pasado indicando un gasto de 12,600 millones de dólares, cual luego se desmintió en Diciembre del 2019 con una cifra impresionante de 28,000 millones de dólares.

No obstante, se gastó 900,000 millones de dólares para sanitizaciones, pruebas y todo tipo de seguridad para los atletas gracias al covid. Todavía no es seguro de que podremos disfrutar de estos grandes deportistas, pero Japón dejó en claro que no le importa el costo que tengan que pagar para llevar a cabo las olimpiadas.

Este era el año para cubrir los daños hechos de la planta energética de Fukushima en el 2011. Lastimosamente habría que agregar el coronavirus a esta lista, solo queda pelear incansablemente como aquellos Samuráis en las Guerras de Genpei. Como aquel heroico Comité Olímpico de Tokio 1964, que se sobrepuso ante los atentados de Hiroshima y Nagasaki. Al estilo 1964, Japón será más rápido, más alto y más fuerte.


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Alberto Carrillo
Alberto Carrillo Cortes es un estudiante de lic. en comunicación, actualmente reside en Monterrey, México, donde día a día se encuentra con la inquietud de plasmar las historias más relevantes del ámbito deportivo.

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