Por un momento reflexionamos que el 2020 no podía llevarse a otro gigante después del fallecimiento de Maradona. Tristemente esta semana perdimos al maestro Alejandro Sabella y, ayer por la noche llegó la noticia de que el héroe de España 1982 había muerto. Paolo Rossi no fue de esos jugadores que duran una eternidad en el terreno de juego, su estilo era la definición perfecta de un delantero: “estar colocado, en el momento indicado”. Proveniente de Italia, Rossi dio sus primeros pasos en la Piazza del Duomo de la localidad de Prato. A los seis años ya ejecutaba como un 9 natural, los pequeños en la plaza sabían que era imposible parar a Rossi y lo mejor era utilizarlo en ambos bandos.

Inicios del Bambino

En 1972 a sus 16 años fue contratado por la Juventus para probarlo con los juveniles del club. Debutó en el 74 antes de que cumpliera 18 años ya estaba jugando su primer partido de Copa. Pero ante tantas lesiones era imposible continuar su estadía con el club, por lo cual fue enviado en la campaña de 1976 al Calcio Como. En la Serie B dio pasos firmes, demostrando que era capaz de estar en cualquier equipo. Después de unas semanas pasó al Vincenza, escuadra que estaba posicionada para ascender a primera, Paolo ayudó al equipo ganando la 

Bota de Oro de la Serie B marcando 21 goles en toda la temporada. Al llegar a primera en 1977, sus goles seguían cayendo en las redes de sus contrincantes. Terminó la campaña con 24 goles, posicionando al equipo a unos cuantos puntos del primer lugar Juventus. Aparte fue el máximo goleador de la temporada, el primer jugador en hacerlo consecutivamente pasando de la Serie B a la Serie A. Gracias a sus actuaciones, el joven de 21 años logró un boleto al Mundial de Argentina 1978. Un buen torneo para la exhibición de Rossi, marcando 3 goles y conduciendo al equipo hasta semifinales, donde perdieron el puesto por el tercer lugar frente a Brasil.

La aclamación y difamación

Regresaría a Italia con un lucroso contrato por parte del Vincenza, aproximadamente 2.612 billones de liras italianas para declinar el contrato de la Juve. Siendo el jugador más caro de aquellos tiempos. Rossi jugó por plazos gracias a sus consecuentes lesiones, 15 romperedes no bastaron para el declive inesperado del Vincenza, aterrizando nuevamente a la segunda división. Obviamente ningún jugador del calibre de Rossi podría jugar en segunda, por lo tanto, fue prestado al equipo de Perugia de primera división para disputar la campaña de 1979-1980. El caos parecía seguir a Rossi donde fuera, el equipo fue vinculado en uno de los casos más grandes de amaños del siglo XX. Perugia junto a siete equipos, incluyendo a la Lazio y Milan, fueron relegados a segunda en 1980. Por si fuera poco, Paolo Rossi recibió una suspensión por cuatro años, la decisión fue apelada pero comoquiera perdió 2 campañas.

Dos largos años de injusticia bastaron para probar que él no era culpable de los amaños de los equipos italianos. Posteriormente a su suspensión, la Juventus logró contratarlo a finales de la campaña de 1981-1982, jugando 3 partidos y anotando 1 gol. Había un debate interno en Italia por la lista final del mundial de España 1982, entre tanto talento los azzurri de la mano de Enzo Bearzot optaron por Paolo. Dándole su oportunidad de reivindicarse en la sociedad y comunidad futbolera, esa decisión fue probablemente la mejor que pudo haber hecho Bearzot. 

España 1982

Los italianos eran conocidos por su increíble sincronicidad. Abajo tienes un arco cubierto por el legendario Dino Zoff, en la defensa al rudo de Gaetano Scirea y más adelante a dos genios como Marco Tardelli y Paolo Rossi. Enfrentaron a la Argentina de Maradona, un partido que se definió por la fortaleza defensiva de Italia, logrando un resultado positivo. Para llegar a semifinales enfrentaron a una de las mejores selecciones que jamás haya pisado esta tierra. Socrates, Falcao, Zico, Éder, Toquino Cerezo, el que tu nombraras, ahí estaba en la selección brasileña. Aquel partido será recordado en la historia por la increíble hazaña que hasta el día de hoy sigue sorprendiendo a Zico. 

…desde entonces, de hecho, el Brasil ha cambiado las tácticas de ataque y defensa. Paolo Rossi, una vez más, había dejado su marca a nivel mundial.

3-2 fue el marcador final, esos tres goles creo que ya te imaginas quien los metio. Paolo Rossi volvería a clavar otros dos goles en semifinales ante Polonia, abriendo paso para combatir por una Copa del Mundo ante Alemania Occidental. Italia increíblemente dio cátedra en una Final del Mundo, 3 goles a 1, evidentemente no podía faltar el de Paolo. La Nazionale se coronó por tercera vez en la historia de los mundiales, los laureles irían para Paolo Rossi quien ganara la Bota de oro por sus seis goles anotados y el Balón de Oro, proclamándose el mejor jugador del Mundial. 

Difícilmente olvidaremos todas las hazañas de Paolo, luchó por su libertad en el fútbol, luchó por Italia aunque le hayan dado la espalda, y luchó contra el cáncer hasta ya no poder. Jugadores que en realidad se extrañan hoy en día. Hasta pronto bambino d´Oro, sigue luchando donde quiera que estes.


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Alberto Carrillo
Alberto Carrillo Cortes es un estudiante de lic. en comunicación, actualmente reside en Monterrey, México, donde día a día se encuentra con la inquietud de plasmar las historias más relevantes del ámbito deportivo.

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