Posteriormente de firmar a LeBron James como agente libre el verano pasado, los Lakers tenían grandes ilusiones para 2018-19. Pero en lugar de ser un candidato en la Conferencia Oeste, los Lakers se han quedado fuera de los playoffs por sexto año consecutivo, con un tremendo fracaso.

Este se presumía que iba a ser el año de regreso de Los Ángeles Lakers al territorio donde merecían. Después de quedarse fuera de las últimas 6 temporadas, la llegada de LeBron James en julio suponía el impulso inevitable para que los Lakers se introdujeran de pleno en la disputa por la gloria del Oeste. Cosa que terminó siendo todo un fracaso. Veamos las causas:

La lesión de LeBron James

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El recorrido de la temporada de los Lakers cambió radicalmente solo en 34 partidos. Con todo en contra los Warriors en el día de Navidad, un resbalón causó que LeBron sufriera una lesión en la ingle que lo dejó al margen por el resto del partido. Sin el All-Star de los Lakers, el equipo respondió a la perfección con una victoria de 25 puntos que le permitió cerrar la jornada con un balance de 20-14.

Muchos creyeron que este joven equipo sería suficiente para mantener el nivel, mientras James se recuperaba rápidamente pero ninguna de esas dos situaciones se dio.

LeBron estuvo de baja en el lapso más grande en sus 16 años de carrera y se enfrentó a la dura realidad de que podría no ser tan invencible como alguna vez pensamos. En la cancha, los Lakers lucharon para camuflar su ausencia, pero después de derrotar a Golden State perdieron cinco de sus siguientes seis partidos, cayendo en picado en la clasificación de la Conferencia Oeste.

La esperanza radicaba en que los Lakers pudieran mantenerse alrededor del 50% de victorias mientras LeBron estaba fuera, pero el equipo cayó al noveno lugar en el Oeste, con un balance de 6-11 en su ausencia con derrotas ante los Knicks, los Cavaliers y los Timberwolves (dos veces).

Una vez que regresó, el equipo estaba tratando de permanecer en la carrera por los playoffs. Si los efectos residuales de la lesión de LeBron no fueron suficientes, la sobrecarga sobre el resto de jugadores acabó con las lesiones de Rajon Rondo, Lonzo Ball y Brandon Ingram que hicieron que la temporada fuera aún peor. Para cuando James estuvo listo para regresar, el daño y el fracaso estaba hecho.

El desarrollo de los jugadores

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Los Lakers comenzaron esta temporada entusiasmados por su núcleo joven formado por Lonzo Ball, Brandon Ingram, Kyle Kuzma y Josh Hart, considerado uno de los mejores de la NBA.

Mientras que Kyle Kuzma encontró su lugar jugando junto a LeBron, encajando a la perfección al lado del Rey, y Lonzo Ball jugó su mejor baloncesto de la mano de James, la superposición posicional entre LeBron y Brandon Ingram hizo la vida difícil para el jugador de 21 años, ocupando ambos las mismas posiciones en la pista.

Para Hart, sus números descendieron enormemente en comparación a la temporada pasada, cuando parecía que podría ser el jugador más adecuado para jugar con LeBron como un lanzador sólido y un defensor fiable.

Los Lakers confiaban en que jugar junto a LeBron aceleraría el desarrollo de sus jóvenes estrellas, pero con el aumento de las expectativas y el escrutinio de jugar en un equipo liderado por LeBron, al aceptarse menos errores, las noches de descanso significan más que simplemente esperar al siguiente partido.

Se supone que los jugadores jóvenes cometen errores y la mejor manera de aprender es a través de la experiencia. Sin embargo, uno no puede darse el lujo de ser paciente cuando LeBron está en su equipo, la única solución es ganar. Y tal vez la desafortunada consecuencia de esto fue la limitación de la libertad del joven grupo para crecer a su propio ritmo.


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Sebastián Villalobos
Futuro periodista venezolano, amante de los deportes - @sebastian0209 en Twitter y en IG @sebastianvu02

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