Los Houston Rockets que iniciaron la temporada el 7 de octubre ante los Pelicans no son los mismos que cayeron en el séptimo partido de las Finales de Conferencia ante los Warriors en defensiva. Todo ha cambiado muchísimo, los movimientos del mercado, la propia evolución de la liga y el scouting del resto de equipos hacia los Rockets les ha llevado a ocupar la decimocuarta posición del Oeste con 12 victorias y 14 derrotas. Y el problema no reside tanto ya en el sistema, los ajustes ni los ataques rivales, el problema es de disposición. Los jugadores no están preparados ni en posición defensiva en el momento en el que llega el rival, por tanto, estos solo tienen que continuar su transición hasta encontrar una opción factible de canasta. Da igual que en pista estuviesen sus cuatro mejores jugadores, Paul, Harden, Capela y Gordon, ya que ninguno de ellos ofrecía un mínimo esfuerzo en la defensiva.

defensiva

A día de hoy, la temporada 2018-2019 es la peor de la historia de la franquicia en puntos recibidos por cada 100 posesiones (defensive rating), un dato que indica que les anotan 111 puntos por cada 100 veces que el rival ataca. Teniendo en cuenta que la media de la liga son unas 100 posesiones por partido, esto supone que su defensiva permite una cantidad de canastas abismales.

Este número no supondría un problema si la relación entre puntos por cada 100 posesiones anotados y el ritmo al que juegan los Rockets fuese mayor, pero la realidad es que los Rockets son el segundo equipo más lento de la NBA solo superados por los Grizzlies (96.64). La relación es de 97.16 posesiones con 110.8 por cada 100 siendo este último dato el noveno mejor de la NBA. Los Rockets juegan a un ritmo lentísimo para la NBA actual y a pesar de que su ataque sea efectivo, la relación puntos anotados/puntos recibidos es igual de alta.

Los problemas para ganar están afectando al rendimiento de la plantilla, como es lógico. Chris Paul está igualando sus peor registro anotador (16,4) desde 2011 con 15.9 y en su año de novato en 2006 con 16.1 justo en el primer año de su gigantesco contrato de 35 millones por año con una duración de 4 temporadas.

Por otro lado, Eric Gordon, jugador fundamental, ha reducido su anotación considerablemente, de los 18 puntos que anotaba el año pasado ahora mismo está en 15.9 tirando más a canasta y con peores porcentajes tanto en tiros de dos como en triples. Además, su porcentaje de tiro efectivo ha bajado de un 54% a un 45%. Gordon tira más y tira peor.

La unión de todos estos factores está llevando a los Rockets a rendir muy por debajo de lo esperado y a una situación crítica que necesita una pronta situación. De aquí al 15 de diciembre, día en el que se pueden traspasar a jugadores que hayan firmado su contrato en julio, surgirán rumores de movimientos muy probablemente. Los Rockets necesitan un cambio positivo más que ganar dos partidos consecutivos, precisan de un giro de 180 grados para volver al sitio donde todos esperábamos verles.


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Sebastián Villalobos
Futuro periodista venezolano, amante de los deportes - @sebastian0209 en Twitter y en IG @sebastianvu02

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