El dos veces MVP de la temporada regular (2015, 2016) tuvo que perderse 11 partidos por lesión en las últimas semanas (récord de 5-6 para su equipo durante ese lapso), pero vuelve y podemos apreciar que su rendimiento luce como nunca. Como siempre más bien, en el sobresaliente habitual que ya había dejado como nota media (era candidato a MVP como mínimo) antes de sus problemas en la ingle.

En los tres encuentros que Curry ha disputado tras su vuelta ha anotado 27, 30 y 42 puntos para una media de 33 tantos. Su ingle accidentada semanas atrás ha sanado perfectamente y la realidad es que está anotando más incluso después de la lesión, que ya es decir.

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Su media anotadora de toda la temporada es de 30,2 puntos y antes de eso, sin contar el día en el que cayó lesionado, su promedio crecía hasta los 31,2. Números de máximo conversor de la temporada y total merecedor del premio de MVP. Pero su vuelta a un nivel excelso sin apenas transición parece no poblar todos los titulares que debería, y es que Stephen Curry ha conseguido que la grandeza y las barbaridades estadísticas se conviertan en rutina. Tanto para él como para el resto a la hora de procesarlas. Nos ha acostumbrado a eso y por ello sus actuaciones (totalmente históricas) no despiertan toda la estupefacción que debieran.

 

Los triples

Vuelve en el encuentro ante Cleveland, Curry se marcó una tarjeta de nueve triples (de 14 intentos). Nueve triples, algo nada descabellado para Curry, o eso parece al escuchar el dato. Un día inspirado pero para nada una gran exhibición, ya ha metido antes 13 (una vez), 12 (una vez) u 11 (cuatro) antes. Pues resulta que ha logrado al menos nueve triples en hasta 18 ocasiones en toda su carrera.

Como decimos, una cifra (nueve triples) que parece del todo alcanzable para Curry pero que resulta toda una hazaña para cualquier otro jugador. Carmelo Anthony, Kyrie Irving o Ray Allen (históricos de la larga distancia) solo lo consiguieron una vez en su carrera; Klay Thompson, uno de los mejores tiradores modernos junto con Curry, o Damian Lillard, cinco; y otros contemporáneos como J.R. Smith o Kobe Bryant llegaron a cuatro. En toda su carrera. Y Stephen tiene (a sus 30 años y en pleno prime) 18.

Estos datos son un pretexto inmejorable para decir que el base de los Warriors ha vuelto, pero lo cierto es que nunca se fue. Hace de lo sobrenatural rutina y ya no nos sobresaltan tantísimo sus proezas. Pero deberían, pues estamos ante un jugador histórico que aun compartiendo balón y vestuario con otros nombres para la leyenda como Kevin Durant o Klay Thompson, es capaz de redactar un nuevo capítulo histórico prácticamente cada semana.

 

Su influencia en Golden State

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Ni hace falta casi pasar por su influencia en el juego de Golden State. Ya habíamos hablado que es el jugador mas determinante para estos Warriors.

Hay una razón por la cual Stephen Curry es el jugador más importante para los Warriors: la “gravedad” que tiene en la pista. Los rivales no deben estar atentos solo a la amenaza del lanzamiento de tres más letal de todos los tiempos, sino que la habilidad del base para dividir a la defensa mediante el bote y su IQ fuera de lo común le permiten generar ventajas para cualquiera de sus compañeros y no conceder ni un solo respiro al rival. En resumidas cuentas, es una triple amenaza constante.

Sin él, vivieron la peor racha perdedora de su reciente historia (Draymond Green fue baja también en algunos de esos partidos), tuvieron un récord negativo durante su ausencia (5-6) y su influencia en el juego es de casi 15 puntos; o sea que cuando él vuelve a la cancha los Warriors superan a los rivales por 14,2 tantos y cuando está descansando, el marcador es desfavorable en 0,6 puntos para los de Steve Kerr.

Por no hablar de que el vestuario casi estalla sin él en la cancha. Pero Stephen Curry vuelve a las andadas (dos victorias, una derrota desde su regreso) y con él su actualización semanal de récords históricos. Ha hecho de lo divino un hábito pero no por ello debe dejar de sorprendernos. Sigamos dejándonos sorprender por su grandeza, por un jugador que rompe la tinta más dorada de la liga de manera rutinaria. Que tiene por hábito romper la historia.


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Sebastián Villalobos
Futuro periodista venezolano, amante de los deportes - @sebastian0209 en Twitter y en IG @sebastianvu02

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