En los primeros compases de esta temporada 2018/19, que está siendo un verdadero frenesí anotador, varios equipos han surgido como potencias defensivas. Son muchos los detalles en los que nos podemos fijar y muchas las estructuras dignas de analizar, pero nos centraremos en las cinco franquicias con mejor defensive rating. Aquí los equipos con mejor defensa en lo que va de temporada en la NBA:

 

Boston Celtics

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Los Celtics son el equipo con mejor defensive rating en este inicio de campaña, después de acabar en segunda posición el año pasado con 102.9. Gran parte del mérito de estos números reside en Brad Stevens. En su sexto año en el puesto, el ex entrenador de la Universidad de Butler ha conseguido afianzar un sistema atrás que no ha dado más que éxitos. Una de sus bases es la defensa del pick and roll: Boston solo permite 10.6 puntos por partido al ball handler en situaciones de bloqueo y continuación (mejor dato de la liga), con los rivales anotando en un 33.1% de esas acciones –segundo mejor registro. En el caso del jugador que hace la continuación después de realizar el bloqueo, anota 6.3 puntos por partido (undécimo mejor dato defensivo) con un 58% de acierto. El porcentaje es alto, pero los Celtics solo permiten 4.4 lanzamientos en estas situaciones (octavo mejor registro de la NBA).

Boston tiene la mejor defensa de la liga. Son capaces de minimizar el impacto del rival en la pintura, están en la élite en defensa exterior y cuentan con una plantilla atlética y versátil que permite hacer frente a todo tipo de situaciones. Ahora solo falta encontrarse en ataque; en defensa, nunca se han perdido.

 

Milwaukee Bucks

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Milwaukee tiene, el tercer mejor defensive rating de la NBA. Jugadores como Giannis Antetokounmpo, por físico, o Khris Middleton, por fundamentos, son un incordio para los rivales. Pero el cambio más sorprendente e inesperado se ha producido en la pintura. La pasada temporada fueron uno de los equipos que más puntos en la zona permitieron por partido (47.3); en este curso 2018/19, son los segundos que menos lo hacen.

Milwaukee es el equipo que menos tiros por partido permite (23.2), recibe (13.1) y con el porcentaje de acierto más bajo (56.3%) dentro de la zona restringida. Es decir, son una auténtica muralla alrededor de su aro propio. También son los que menos puntos por partido permite al contraataque (10.2). Controlando el rebote –primeros con 41.3 rebotes defensivos por partido, el 75.3% de los disponibles- se aseguran minimizar las segundas oportunidades del rival (cuarto equipo que menos puntos recibe por encuentro en estas situaciones con 11.3).

El equipo funciona por dentro, el sistema de ayudas cierra líneas interiores y están sabiendo proteger la pintura (cuarto equipo que más tapones coloca por partido con 6.4, de los cuales casi la mitad es obra de Brook Lopez y Giannis). Sin embargo, el gran problema llega en la defensa exterior. Middleton es un defensor de élite y Brogdon tiene argumentos para llegar a serlo, pero Eric Bledsoe, base titular del equipo, es una carga en este aspecto, pues lo vemos con frecuencia quedarse rezagado en bloqueos indirectos o perdiendo de vista a sus emparejamientos.

Es de esperar que, conforme el equipo vaya cogiendo más consistencia y las nuevas ideas de Budenholzer se asienten, los ajustes lleguen y se mejore la defensa del triple. De momento, una gran parte del trabajo ya está hecho: usar el físico y la versatilidad de sus jugadores para, al fin, ser un verdadero problema atrás.

 

Denver Nuggets

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Es la tercera franquicia con mejor defensive rating. El cambio ha sido tan brusco como inesperado, pero podemos señalar algunos factores por los que se ha producido. El primero, y quizás más importante, es la consolidación de la pintura. Paul Millsap fue la gran adición del equipo la temporada pasada, pero sus problemas físicos solo le permitieron jugar 38 partidos. En lo que va de curso 2018/19 ha disputado todos los partidos; el resultado es una rotación interior establecida desde el inicio, sin experimentos, parches ni probaturas.

Desde el banquillo, Trey Lyles y Mason Plumlee están dando un excelente rendimiento. Con Plumlee en pista, los Nuggets tienen un defensive rating de 95.3 –el mejor de la plantilla-. Sin embargo, aunque el equipo recibe 47.5 puntos por partido en la pintura (duodécimos en la clasificación), ésta una de las áreas donde los rivales más atacan: Denver defiende casi 32 tiros por partido a menos de seis pies del aro, permitiendo anotar 19.7 (ambos suponen el séptimo dato más alto de la NBA).

Esta mejora defensiva no habría sido posible sin el papel de Michael Malone. Los cambios en la plantilla han permitido que al fin pueda contar con piezas de confianza atrás. Los jugadores se muestran mucho más comprometidos atrás; tanto los que ya lo estaban, como Plumlee o Gary Harris, como los neófitos en este aspecto (Jokic o, en menor medida, Jamal Murray). El sistema de ayudas y rotaciones, oxidado durante las dos últimas temporadas, al fin funciona. Por delante, dos retos: seguir sosteniendo una defensa decente en la pintura a pesar de las características de Jokic y manejar la rotación cuando regresen jugadores como Will Barton o Isaiah Thomas, siendo este último, por tamaño, uno de los peores defensores de la NBA.

 

Oklahoma City Thunder

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Los Thunder se han ganado a pulso una fama a la que llegaron de manera lógica y natural y la han aceptado sin mostrar ningún indicio de pretender renegar de ella. Son un equipo vertical y físico que vive de un ataque abocado al aclarado y una defensa basada en el potencial atlético de sus jugadores. Y pese a contar con superestrellas ofensivas como Russell Westbrook o Paul George, gran parte de sus opciones de llegar lejos este año pasan por mantener una defensa de élite.

Mientras que el curso pasado acabaron novenos en la clasificación de rating defensivo con una marca de 106.3, esta temporada se han aupado a la segunda posición (103.5).

La defensa de estos Thunder, por lo tanto, permite muchos tiros en la pintura y desde el triple, aunque con bajos porcentajes permitidos a los rivales, mientras que la incidencia de la media distancia se reduce al máximo. Con la defensa exterior dando excelentes resultados, ahora jugadores como Nerlens Noel deben ayudar a optimizar los tiros permitidos dentro de la zona. De momento, y a falta de frescura en ataque, el desempeño atrás está siendo la gran baza del equipo durante este inicio de temporada.

 

Memphis Grizzlies

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Los Grizzlies están siendo quintos en defensive rating en este inicio de campaña con un registro de 104.8. La estructura defensiva es la misma que la ofensiva y se ha mantenido invariable durante el último lustro: Mike Conley y, sobre todo, Marc Gasol. El español es el segundo pívot con mejor rating defensivo de la liga (99.7). Cuando Marc no está en pista, la defensa se desploma hasta un rating del 109.6. También está siendo inestimable la ayuda del rookie Jaren Jackson –dentro del top 15 de taponadores de la liga con 1.7 por encuentro-, que ha encajado a la perfección dentro de la estructura de la franquicia. Y lo más interesante es cuando estos tres jugadores comparten pista con Garrett Temple y Kyle Anderson, formando el quinteto que más ha usado J.B. Bickerstaff en este inicio de temporada; cuando esto sucede, bajan el defensive rating hasta 88.7, pese a mostrar también muchos problemas en ataque.

La sensación que se queda al ver jugar a los Grizzlies, al menos en defensa, es la misma que durante las últimas temporadas: no destacan en nada, no colocan tapones espectaculares ni tienen jugadores extremadamente atléticos, pero lo hacen todo bien. Ahogar al rival, congelar su ataque y agotar su posesión. Automatismos que no han olvidado, una identidad que no han perdido; a decir verdad, nunca han tenido intención de perderla.


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Sebastián Villalobos
Futuro periodista venezolano, amante de los deportes - @sebastian0209 en Twitter y en IG @sebastianvu02

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