¡El gallo cantó de nuevo! Francia conquistó, 20 años después, su segunda copa del mundo, al derrotar este domingo 4-2 a Croacia en la final de Rusia 2018, celebrada en el estadio Luzhniki de Moscú.

Mario Mandzukic (en propia puerta), Antoine Griezmann, Paul Pogba y Kylian Mbappé anotaron por el cuadro bleu, Ivan Perisic y Mandzukic lo hicieron por el ajedrezado.

El seleccionador Didier Deschamps, que hace dos décadas levantó la copa en Saint Denis, se unió al brasileño Mario Zagallo y el alemán Franz Beckenbauer como los únicos seres humanos en ganar el Mundial como jugadores y entrenadores.

Francia aprovechó los errores

Pesó más el oficio de los galos que la garra de los balcánicos, ya desgastados tras disputar 360 minutos en los últimos tres compromisos. Al minuto18 abrieron el marcador los hombres de Deschamps, luego de una falta “inventada” por Griezmann, pero sancionada por el árbitro argentino Néstor Pitana.

El mismo atacante se encargó de cobrar el tiro libre, peinado por Mandzukic al fondo de las redes croatas.

Igualó al 28 Perisic, con un zurdazo brutal a pase de Domagoj Vida, luego de una jugada armada con un tiro libre.

Al 38, Griezmann apareció de nuevo. El árbitro Pitana señaló un penal para Francia gracias a la intervención del video arbitraje (VAR), con una mano de Perisic.

El delantero del Atlético de Madrid anotó el 2-1, a la derecha del arquero Danijel Subasic. A partir de entonces, se desató la ofensiva gala.

La explosión

Pogba amplió las distancias al 59, luego de una jugada que él mismo inició desde el mediocampo. En el frente recibió de nuevo la pelota, disparó de derecha y le quedó el rebote: el zurdazo, un latigazo, entró por la derecha de Subasic.

La cuarta diana llegó al 65, obra de Mbappé. El estelar atacante del PSG recibió la habiitación de Lucas Hernández y su remate desconcertó al guardameta croata, que no alcanzó a ver el origen, pero sí el balón entrando al fondo.

El francés, a la postre premiado como Mejor jugador revelación del torneo, se convirtió en el segundo más joven en anotar en una final, con 19 años. ¿El primero? Un tal Edson Arantes do Nascimento, Pelé, que con 17 años marcó en el 5-2 de Brasil sobre Suecia en 1958.

Pese al desgaste croata, Mandzukic presionó la salida de Hugo Lloris, forzándolo a cometer un error y metiendo el segundo tanto croata al 69, último del compromiso.

Lloris levantaría, luego, el dorado trofeo, acompañado de sus compañeros en medio del aguacero que cayó durante la premiación. Un campeón práctico, que dominó cuando quiso y defendió cuando le tocó.

Los herederos de Zinedine Zidane, amparados por Antoine Griezmann, tienen en Deschamps a su enlace, 20 años después. El mundo está a los pies de los bleus.


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Kiko Perozo

Periodista marabino, aficionado a la historia.

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