El mundo del tenis ha comenzado una nueva semana hablando con sobre la vuelta de Rafael Nadal al número uno del mundo. Sin embargo, otro jugador acapara otra parte de los titulares y noticias del deporte blanco, Grigor Dimitrov.

Tan solo han pasado unas horas desde que Dimitrov consiguió conquistar su primer Masters 1000. En Cincinnati, el búlgaro jugó un excelente tenis, aprovecho las ventajas y comodidades que también le brindaron un cuadro donde las principales figuras del circuito, estaba ausentes.

Escudarse en lo antes planeado y no darle mérito al trabajo de Dimitrov sería egoísta desde cualquier punto de vista que se le pueda observar.

Desde su aparición en el circuito profesional, Dimitrov siempre ha mostrado cualidades positivas en su juego. Posee un derecha potente, buen primer servicio, su revés a una mano es muy bueno y a la vez es útil para utilizarlo tanto para atacar como para defenderse.

Su juego, biotipo y contextura hicieron que mucha gente le comparase con Roger Federer, añadiéndole un poco más de incursión al mundo profesional y los resultados no eran los esperados. Sin embargo, con el pasar de los años y los partidos, Dimitrov ha podido ir corrigiendo aspectos fundamentales en su juego, como lo son el carácter y el plan de juego a la hora de entrar a la cancha.

Con siete años de experiencia en el circuito, Dimitrov ha mostrado mayor madurez y aplomo durante sus últimos torneos. Eso ha tenido mucho que ver la influencia de Daniel Vallverdu como su entrenador.

El joven venezolano, quien ha sido parte del equipo de Andy Murray y Tomas Berdych, ha guiado de buena a Dimitrov para que el cambio en su juego sea notable. No solo se tiene que tener condiciones para jugar al tenis, sino que también es necesario conocer a su rival, sus debilidades, fortalezas y establecer el plan necesario para atacarlo a partir de las condiciones propias.

Anteriormente, Dimitrov entraba en la cancha a pegarle a la bola y que saliese lo que sea durante el partido. La madurez del búlgaro, más la ayuda de Vallverdu, han hecho que los resultado sean positivos, formando una dupla que ha tenido un gran año y lo han coronado con el título en Masters 1000 de Cincinnati.

El 2017 ha sido el despertar de Dimitrov… ¿Podría ser el comienzo de una racha positiva en su carrera?…

En lo que va del 2017, Dimitrov ha conseguido levantar tres títulos. El primero de ellos el ATP 250 de Brisbane, luego repetiría en el 250 de Bulgaria y recientemente en el Masters 1000 de Cincinnati, sin duda el punto más alto de su carrera.

Además de ello, hizo semifinales en el Australian Open (perdió con Rafael Nadal), hizo tercera ronda en Roland Garros y en Wimbledon hizo octavos de final, perdiendo con Roger Federer en sets corridos.

A sus 26 años, el búlgaro ha demostrado madurez en el último año. La única parte de la temporada en donde no ha conseguido ser lo suficiente efectivo, ha sido en la arcilla, pero inmediatamente se ha repuesto.

Luego de haber conseguido su primer Masters 1000, tratará de externar su buen momento y terminar el año de la mejor manera. A partid de hoy ocupa el lugar número nueve en el ranking mundial, siendo su segunda mejor ubicación tras haber ocupado la posición número ocho en el 2013.

 

 

 


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Elvis Paz

Periodista maracucho. Fanático de los deportes sobre todo del fútbol y tenis. Parte del equipo de trabajo de @hsmdeportes Twitter: paz_elvis Instagram: elvispm19