Djokovic sufre fuera de las canchas en el segundo semestre

BELGRADO — De un arranque de año sensacional, histórico, a una recta final con más dudas que certezas. Así es, para Novak Djokovic, esta temporada. De hecho, disputó 10 torneos en los seis primeros meses, en la mitad inicial de 2016, y solamente tres en los tres últimos meses, entre lesiones y un agotamiento general.

Este miércoles, el Nº1 del mundo confirmó su renuncia al ATP 500 de Beijing, donde está invicto. Es que el serbio ganó seis títulos en ese certamen en suelo chino, en el que acumula 29 triunfos. Por eso sorprendió esta nueva baja, aunque se sabía que no estaba a pleno por una lesión en un codo.

Así es este duro e impensado presente para Djokovic y sus millones de fans. En la primera mitad del año, el líder del ranking mundial logró 46 victorias en 50 partidos, incluidos seis de sus siete títulos de 2016. En ese tramo se impuso en el Abierto de Australia y, con su éxito en Roland Garros, se convirtió en el octavo hombre en completar el Grand Slam de carrera.

Hace pocos días, el jugador de Belgrado admitió que esa espina que se sacó en París lo hizo perder entusiasmo. “Espero encontrar la frescura para volver a disfrutar”, reconoció la semana pasada. El europeo contó que cedió en ganas e intensidad tras la proeza en el Abierto de Francia y que le volvió a ocurrir esto en los últimos meses.

Tras imponerse en París, Nole se despidió sorpresivamente en la tercera ronda de Wimbledon y, tras no disputar la serie de cuartos de final de la Copa Davis contra Gran Bretaña, volvió y festejó en el Masters 1000 de Toronto. Sin mostrarse en gran nivel, le alcanzó para llevarse otro título, hasta aquí el último de sus 66. Pero, acto seguido, se le frustró el que era su segundo gran sueño del año, el de llevarse la medalla de oro en los Juegos Olímpicos, al caer en el debut ante el argentino Juan Martín del Potro.

Ese impacto fue durísimo para Djokovic, quien ya tenía molestias físicas y el codo lo ponía en apuros. Eliminado también en dobles en Río de Janeiro, el número uno optó por ausentarse en Cincinnati, el que era su tercer gran objetivo, dado que es el único Masters 1000 pendiente en su carrera y su meta es conseguir esa corona para ser el único jugador en conquistar todos los M1000.

Regresó en el US Open, tuvo demasiados altibajos, aprovechó bajas de rivales y abandonos, hasta que el físico le pasó factura con problemas en los pies y perdió la final con el suizo Stan Wawrinka. Ahora, esta deserción en Beijing aumenta las dudas sobre si podrá regresar a la competencia en el próximo Masters 1000, en Shanghai, para ponerle fin a la gira asiática, antes de partir a Europa.

“Estoy muy triste de no poder competir este año en el Abierto de China. Todavía me estoy recuperando de la lesión en el codo y me sugirieron no competir hasta que esté mejor”, anunció Djokovic. “Voy a seguir con mi rehabilitación y espero poder regresar al circuito lo más pronto posible”, agregó, inmerso en problemas a los que no estaba acostumbrado. Mientras tanto, sus fanáticos ruegan para verlo cuanto antes en acción.

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